Establece una clasificación temática para los anónimos y dispone los "literarios" - que así denomina a los de procedencia culta- en una antología desordenada, sin datos de fecha ni lugar de procedencia.
Palau estima que el cantar es una de las características del siglo XIX,
y por este motivo espera que no sea olvidado por aquellos que tracen su
historia literaria. Defiende asímismo la calidad artística de las
imitaciones y afirma que bajo el anonimato se esconden no pocos cantares
de aquella procedencia, que figuran como patrimonio de la "musa
popular"
(Fuente: Mª Isabel de Castro García)
(Fuente: Mª Isabel de Castro García)
