Ramón de Campoamor

Ramón de Campoamor y Campoosorio, hijo de un modesto campesino y una rica y noble hacendada, nació en Navia (Asturias) un miércoles 24 septiembre de 1817. El mismo año en el que nació también el poeta vallisoletano José Zorrilla, autor del inmortal "Don Juan Tenorio".

En 1821, cuando Ramón aún no había cumplido cuatro años, muere su padre Miguel Pérez Campoamor. Creció al cuidado su tía materna soltera, que se encargó de dar al niño los estudios primarios en un pazo que poseía en Piñera. A los 9 años comienza sus estudios secundarios en la villa de Puerto de Vega, donde transcurre su adolescencia.

Fue educado conforme a los gustos y costumbres de entonces, consistentes en una enseñanza y práctica de religiosidad a ultranza acompañada del estudio de latín y otras materias de cultura general. De cómo le enseñaron el catolicismo en la escuela guarda un mal recuerdo que expresa así «el infierno del Dante era un mal aprendiz en comparación con los retorcidos inventos de castigos infernales que me metían los clérigos enseñantes en mi tierna y sensible cabecita infantil. Todo el curso de mis primeros años ha sido un sueño tenebroso, del cual creo que todavía no he acabado de despertar».

Cursó estudios de filosofía en Santiago de Compostela, y de lógica y matemáticas en Madrid. A los 18 años se traslada a Torrejón de Ardoz (Madrid) en su pretensión de ingresar en el seno de la Compañía de Jesús. Poco tiempo después, probada ya su incapacidad y falta de vocación para adoptar los hábitos religiosos, e inducido por su familia, se matricula en la universidad madrileña en la facultad de medicina. Tampoco duró mucho esta su segunda experiencia vocacional: el asco y la nausea que le produce el espectáculo de los cadáveres (vomitaba en las disecciones) le convencen nuevamente de lo equivocado de su decisión. En la facultad de medicina, en el primer curso, conoce a un catedrático que le aconseja con vehemencia dedicarse a la literatura, pues cree descubrir en el joven una natural aptitud hacia las letras.

Amante de la lectura y la escritura (pasaba largas horas leyendo clásicos en la Biblioteca Nacional), se consagró al fin al periodismo y a la literatura. Espronceda le tomó bajo su patronazgo y su primera poesía data de 1837: colaboró en publicaciones románticas como “El Alba” y “No me olvides” y fue redactor de “Las Musas” (1837), “El Correo Nacional” (1838) y “El Español” (1845); dirigió “El Estado en 1856”.

A los 20 años publica su primera obra impresa: una comedia en dos actos titulada "Una mujer generosa", que nunca llegó a estrenarse en el teatro. Sus primeros versos de tono romántico los publica también en ese mismo año, 1838. Aparecen impresos en un libro bajo el título de "Ternezas y flores". Dos años después publica otro libro de poesías: "Ayes del alma". En 1846 se publica la primera edición de "Doloras" obra que le proporcionó una gran popularidad. También ven la luz, por aquel tiempo, los libros titulados "Pequeños poemas" y "Humoradas". Campoamor define así estos tres géneros creados por él: «¿Qué es una humorada? Un rasgo intencionado ¿Y dolora? Una humorada convertida en drama ¿Y pequeño poema? Una dolora amplificada»

Como filósofo Ramón de Campoamor fue un hombre fecundo; tradicionalista y moderado en política, le atraía especialmente el positivismo. La filosofía era acaso su vocación verdadera. Se topó con la polémica desde su primer libro de este género en 1846, "Filosofía de las leyes", el cual, según la censura, contenía «proposiciones contrarias a la doctrina católica, erróneas o inductivas a error, falsas, inmorales y ofensivas e injuriosas a nuestra religión y a sus santas instituciones».

Alterna su inclinación vocacional por la poesía con sus ideas políticas (un gran fervor hacia la reina Isabel II y hacia la forma monárquica de organización del estado español). Se afilia al partido moderado. Con 30 años es nombrado gobernador civil de la provincia de Castellón. Durante el ejercicio de este cargo se propuso hacer obligatoria la educación primaria dentro del territorio de aquella provincia. Apenas tiene tiempo de intentar su propósito cuando se ve trasladado al gobierno de Alicante. Allí contrae matrimonio con Guillermina o'Gorman, una joven dama de acomodada familia irlandesa afincada en Alicante y devotísima católica, de cuya unión no hubo descendencia. Luego, en el periodo comprendido entre los años 1851 y 1854 ejerce el mismo cargo de gobernador en la provincia de Valencia. Desde el año 1850 había sido elegido para ocupar un escaño en el Congreso de Diputados e interviene activamente en la vida pública, ya desde el Congreso, ya en polémicas tertulias y campañas periodísticas.

A consecuencia de su encendida defensa del sistema monárquico, llegó a batirse en duelo con el marino español (nacido en México) Juan Bautista Topete Carballo, que años más tarde sobresalió en la célebre insurrección que arrojó del trono a Isabel II en 1868. Todo aquello fue el preludio del advenimiento de la Primera República española, que llegaría cinco años más tarde.

En 1861 es designado como miembro de la Real Academia de la Lengua Española, ocupando el sillón E. También fue senador en los últimos años de su vida. Por entonces se sucedían las reediciones de todos sus libros de poesía, y llegó a ser muy conocido y admirado dentro de España y en toda Hispanoamérica. Fue propuesto para numerosas condecoraciones y título, que nunca aceptó.

En Madrid, un gélido domingo de febrero (11-02-1901) fallece don Ramón de Campoamor, a la edad de 83 años